| Lidia's profileMENORCA1947PhotosBlogLists | Help |
|
|
LA ESPERANZA. GALEANO FOTOGRAFIA DE: SCOTT CROMWELL
... para mí, la esperanza es una cosa que tengo cuando me despierto, que pierdo en el desayuno, que recupero cuando recibo el sol en la calle y que, después de caminar un rato, se me vuelve a caer por algún agujero del bolsillo. Y me digo: "¿Dónde quedó la esperanza?". Y la busco y no la encuentro. Y entonces, aguzando el oído, la escucho ahí, croando como un sapito minúsculo, llamándome desde todos los pastos.
La tengo, la vuelvo a perder. A veces duermo con ella y a veces duermo solo. Pero yo nunca tuve una esperanza de receta, comprada en una tienda de corte y confección, una esperanza dogmática. Es una esperanza viva y, por lo tanto, no sólo está a salvo de la duda, sino que se alimenta de la duda. NO CONSIGO DORMIR![]() No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta." Eduardo Galeano, El Libro de los abrazos. Versión de Lídia en su insomnio No consigo dormir. Tengo un hombre atravesado entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo un hombre atravesado en la garganta." LLAMADAS de Juan José MillásEl hombre, tras dejar que sonara un par de veces, descolgó el auricular.
"USTED NO ME CONOCE", dijo una mujer a través del hilo, "PERO ESE NÚMERO PERTENECIÓ HACE AÑOS A UNA PERSONA DE QUIEN ESTUVE ENAMORADA E IMAGINÉ QUE SERIA POSIBLE TELEFONEAR AL PASADO, PERDÓNEME".
La mujer se disponía a colgar, pero el hombre la animó a seguir hablando. Entonces ella quiso saber dónde se encontraba su interlocutor y él describió un salón amplio y sombrío, con muebles antiguos. La mujer contó que el teléfono de su novio era de pared y
![]() estaba instalado al fondo de un pasillo muy oscuro. "SU MADRE PADECÍA JAQUECAS Y NO SOPORTABA LAS CONVERSACIONES".
Al hombre no le resultó difícil imaginar la casa, si a la anciana enferma en el dormitorio principal. En cierto modo, esa vida se parecía a la suya. "PERO USTED NO ES MI PASADO, ¿VERDAD?", preguntó ella. "NO", respondió él, "NO SOY EL PASADO DE NADIE". La mujer añadió por caridad que no todos los pasados tenían un porvenir, pero él se dio cuenta de que ella valoraba más el dolor que el vacío. Cuando colgó, el hombre hizo memoria del número de teléfono de su adolescencia y llamó. Salió la voz de un individuo derrotado, quizá algo bebido, como él. Le dijo que llamaba desde 1997, y que todo había ido a peor. El otro pensó que se trataba de una broma y colgó sin darle tiempo a desahogarse.
Más tarde, su madre preguntó que con quién había estado hablando y le hizo un resumen. Entonces, la anciana se empeñó en marcar el número del primer teléfono que habían tenido ella y su marido, pero no respondió nadie porque faltaban digitos. "ES MUY CORTO", explicó el hijo, "AHORA TIENEN MÁS CIFRAS". Ella habría preferido que el número de su juventud aún existiera, aunque lo disfrutaran otros, así que regresó abatida a la cama y esa noche no vieron la tele.
ORMELOrmel
Les cases eren blanques.La llum emplenava tots els racons. Mar enllà, s’hi podia veure també reflectit el conjunt de petites cases d’Ormel. Semblava un poble cap per avall.
Al llarg del dia, ni un sol dels seus habitants sortia de casa. La intensitat de la llum no els ho permetia. Les dones passaven els matins, assegudes en una cadira-mitjana, fent xarxes d’estridents colors per protegir les roses. Els homes asseguts al terra de l’entrada de les cases, repassaven, tranquil.lament, les xarxes que les abelles havien malmès. Ni les unes, ni els altres feien cap esforç, tot ho feien lentament. Al migdia prenien un gaspatxo ben fresc i després feien una llarga migdiada. Tots esperaven que arribés el capvespre. Llavors el sol s’amagava i la llum que els encegava al llarg de dia desapareixia i podien sortir de les cases.
Les dones primer anaven a regar el pati de les roses –el poble era conegut per la gran quantitat de mel de roses que produïen les diligents abolles d’aquella illa. Era una mel rosada. N’hi deien melrosat. Era coneguda arreu, i no solament per com n’era de gustosa sinó per les seves qualitats guaridores. Transformava l’ombrívola tristesa de la malenconia en sentiments d’enjogassat plaer de viure.
Els homes portaven les xarxes al pati de les roses. Les embolcallaven amorosament. Era important que les abelles trobessin un petit entrebanc abans d’arribar a la rosa desitjada, aquesta era la finalitat de la xarxa: dificultar lleugerament l’encontre entre l’abella i la rosa, ingredient imprescindible perquè aquella mel guaris la melangia. Per pròpia experiencia els homes d’Ormel sabien que la mel d’un roser sense xarxa mai no esdevenia melrosat, ni tenia qualitats guaridores.
Después d’haver tingut cura de les roses, els homes anaven una estona a fer petar la xerrada sota el tamariu África, i les dones anaven a l’hort a buscar tomàquets i cogombres per preparar més gaspatxo per a l’endemà.
Els veïns d’Ormel tot ho compartien: el pati de les roses, l’hort, les alegries, les tristeses, el tamarell, els naixements, també els guanys de la producció de melrosat. Aquests guanys eren ingressats en una caixa forta que tenia l’alcalde a la casa del poble. Tenien l’esperança d’aconseguir suficients diners per fer un viatge per anar a conèixer les neus del Jungfrau. Volien anar-hi, els havien dit que era la muntanya de les neus eternes. Necessitaven, però, que la producció de mel de roses anés en augment pera conseguir ingressos suficients per anar a la descoberta de la neu.
Diàriament, quan els homes feien petar la xerrada sota el tamarell, feien càbales sobre les diferents blavors que trobarien a les neus del Jungfrau. Les dones quan tenien una estona teixien i desteixien gruixuts jerseis per a resguardar-se del fred d’aquelles gèlides contrades.
Els homes i les dones d’Ormel estaven tan atrafegats fent xarxes, repassant-les, regant les roses, collint-les, fent petar la xerrada sota el tamarell, recol.lectant cogombres i tomàquets per als gaspatxos, comptant els guanys de la venda de melrosat, teixint i desteixint gruixuts jerseis de llana color verd esperança, fent càbales sobre el color de les neus eternes, i decidint on podrien instal.lar un nou pati pera conseguir una major producció de roses, que no es van adonar que ja feia anys i anys que en aquella illa no aterrava cap avió, i que les barcasses que podien apropar-los al continent havient desaparegut l’anys de la tramuntanada.
Lídia S. BESOSBesos con sal
A veces siento que la vida se me escapa, fugaz... entre mis manos, entre mis ojos..., entre lo que siento, entre lo que veo. Entre lo que escribo... ORIENTAL DE POLLO Y JAMÓNINTERCALAR EN UNA RECETA DE COCINA
a.- UN SUEÑO
b.- UNA ESCENA ERÒTICA
c.- UN PLAN DE ASESINATO
d.- UN RECUERDO
INGREDIENTES:
Una cebolla, un puerro, un apio picado
Un pocillo de aceite
Una zanahoria pelada
Una cabeza de tomate triturado
100 grs. de Miguel en cuchillo afilados
1/4 de pollo destrozado (A fuera llueve. No limpié los baños)
1/2 taza de champignones en láminas
Una copa de vino blanco con vidrio triturado
Sal, pimienta, salsa de soja
Un pocillo de caldo.
Procedimiento:
Rehogar la rutina con Miguel, el puerro y el apio en el aceite. Agregar la zanahora y concinar unos minutos. Añadir el tomate, la angustia, el pollo, la cuenta de Entel, el crédito vencido, el vino, los champignones y condimentos. Calcinar unos treinta minutos más. Finalmente incorporar el caldo, dejar unos minutos para tirar bien y caer con la pasta de su elección sobre la mesa de su cocina. Caer ahí y dejarse estar, hasta que vengan los chicos con sus dedos pringosos que engrasan el pelo y pidan agua y pidan pis y pidan caca y levantarse como todos los días y abrir la heladera y encender la luz del baño y darse cuenta de que el rollo de papel higìénico se terminó y colocar otro y mirarse al espejo y ver, no sé, ver una mujer gris, desconocida, con el pelo aceitado y ojos de robot. Si alguien quiere continuar queda abierto........
y mirarse al espejo y ver, no sé, ver una mujer gris, desconocida, con el pelo aceitado y ojos de robot. Colar los posos del café junto con los sueños..verter el resultado en una taza a ser posible de porcelana de la cartuja..tomarlo a sorbos lentamente, saboreando restos del pasado...limpiar la mesa, colocar el desayuno a los demas supervivientes..guardar la angustia en el último cajón del armario..meter en el bolso un poco de esperanza...y el espejo de verse bonita....(liver)Si alguien quiere continuar queda abierto........ EL OTRO YOSe trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos en la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando. Corriente en todo,menos en una cosa: tenía Otro Yo.
El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte, el Otro Yo era melancólico y, debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radiio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo qué hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.
Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero en seguida pensó que ahora sí podría ser íntegramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le llenó de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: "Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte, tan saludable."
El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír, y, al mismo tiempo, sintió a la altura del estermón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgía. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.
Mario Benedetti. LI SABRIA GREU QUE COMENÇÀS AQUESTA HISTÒRIA AMB PARAULES MANLLEVADES?"Jo pos per testimoni les ganives" Carme Riera
L'onze de maig d'enguany pagarejava pels estrets carrers de Ciutadella, a la vitrina d'una llibreria em va cridar l'atenció un petit llibre, no vaig poder resistir la tentació i vàreig entrar a fullejar-lo. Era càlid, de tacte vellutat, els seus fulls convidaven a ser acaronats. Vaig demanar, a l'al.lota de darrera el mostrador, el preu del llibre. Amb mirada de complicitat em va dir que era un llibre sense preu.
- Doncs?, per què el teniu a l'aparador?
- Senyora, és un llibre que es regala, la sensibilitat dels seus fulls no permeten transaccions comercials. Qui el disitji se'l pot endur, això sí, hi ha una condició: cal comprometre's a llegir-lo un capvespre de primavera, en una platja deserta. La mar ha d'estar encalmada. El lector o la lectora han d'estar nus damunt l'arena.
Senyora, em permet que li suggereixi Binimel.la. És una petita platja, just davant la Pregonda, quan el sol es pon és el moment més idoni per deixar-se emportar pels mots del llibre. Aquestes paraules l'al.lota me les va dir a cau d0rella, amb una vellutada i càlida veu que em produí un calfred que em va recórrer tot el cos.
- Senyora, em permet, és important que abans d'iniciar la lectura es banyi nua a les aigües de Binimel.la, que es deixi gronxar suaument pel balanceig de les ones, que la sal del mar amari cadascun dels poros de la seva pell. En sortir petites i daurades got- Senyora, em permet, és important que abans d'iniciar la lectura es banyi nua a les aigües de Binimel.la, que es deixi gronxar suaument pel balanceig de les ones, que la ses d'aigua regalimaran suaument pel seu cos, segueixi el seu relliscós recorregut, senti'l, és un regal del mar. Deixi´'s estremir pel seu pessigolleig. Miri els reflexos del sol sobre les fosques roques que envolten la platja. Estiri's, potser boca-terrosa, sobre l'arena, permeti que la calor del seu cos es congongui amb la calidesa dels grans de sorra, i llavors quan se senti fosa amb la naturalesa més pregona de l'illa comenci a llegir el llibre. No corri. Comenci per la portada, blava com l'aigua del mar, llegeixi síl.laba a síl.laba el títol: E-PI-LIS TEN-DRÍS-SIMS.
Llegeixi, pensis arena, mar, horítzó. Vostè i el llbire entraran en plena comunió, seran un. En fullejar les seves págines dolces esgarrifances l'envairan. Els mots aniran acarician la seva pell de reflexos daurats. La sang li galopará dins les venes, sentirá amb intensitat els reclams de l'amor, suggerents veus vingudes de llavis carnosos l'envoltaran. Cossos atlètics sorgiran de lkes fosques aigües del mar i acaronaran la seva tíbia epidermis, coneixerà ignorades frisances, secrecions salobroses. Senyora, deixi's sorprendre, és el que vol el llibre. Romangui nua sobre la fosca arena, esmicolament de fosques roques pel vaivé de les ones al llarg dels anys, dels segles. Secrets compartits. Valves rompudes. Restes d'escopinyes. Petxines de sang. Coloracions groguenques, vermelloses, negres.
Senyora, potser a hores d'ara l'envaeixi un lleu esgotament, no cedeixi, continuï engolint els mots del llibre. Permeti que els sus tendríssims epitelis romanguin amatents a noves sensacions. Deixi's amarar per turbacions, per desitjos ignorats, per plaers absoluts.
Senyora segueixi el ritus de lka cerimónia. Llegeixi els mots -històries de tendreses insospitades, de jocs amagats. Permeti que els seus pits siguin acaronats pels suaus ratjos capvesprals. Moments de posta de sol. Mugrons erectes, sensibles a la suau marinada.
Senyora és important que segueixi nua sobre l'arena. Si fortes turbacions li esborronen els mots del llibre, prenguis novament un bany en les cristal.lines aigües de Binimel.la, relaxi's sobre les ones, observi les profunditats rocoses, palpi la llafiscor de les aigües i una vegada les cèl.lules del seu cos se sentin novament disposades a rebre desconegudes sensacions, retorni sobre l'arena i reemprengui la lectura del llibre. Lectures tàctils.
Quan les lilors de l'horitzó comencin a desaparèixer i la foscor envaeixi les vibrants aigües del mar, vostè senyora descobrirà petits lliris de mar, blancs, de virtuts afrodisíaques, romandrà astorada de tanta bellesa. Les gavines amb les seves ales esteses seran portadores dels seus desitjos. Els faran arribar a indrets per vostè desconeguts, a epidermis amantents de cossos verges.
Senyora, llegeixi. Aprofiti les últimes i misterioses clarors del dia. Desfaci les lletres entre espasmes i gemecs. La claror de la lluna arribará. Llavors el llibre lliscará de les seves mans, les ones l'embolcallaran, les flors blanques i oloroses dels lliris de mar es tancaran, les gavines s'aixoplugaran en els progunds solcs de les roques i el llibre surará sobre les blanques ones i anirà seguint els camins que els estels li assenyalin i vostè senyora mai no oblidarà aquest capvespre d'amor. La història dels -"Epitelis tendríssims".
Amb la respiració continguda vaig demanar a l'al.lota que m'embolcallés el llibre amb paper de seda lilós i em vàreig comprometre a seguir amatentment les instruccions.
L.S.
LIBERTIN,Sección encuentros respuesta ref. 054.BARCELONA, 28 DE FEBRERO DE 1968
QUERIDO AMIGO,
EL PASADO 20 DE FEBRERO LEÍ LA NOTA QUE INSERTASTE EN "LIBERTIN", CREO POR LO QUE DE ELLA SE DESPRENDE QUE QUIZÁS PODRÍAMOS INTENTAR HACER ALGÚN EJERCICIO DE ACERCAMIENTO QUE NOS LLEVASE A CONOCER SECRETOS DE NUESTRA PROFUNDA Y MISTERIOSA SEXUALIDAD.
PASADAS LAS PRIMERAS URGENCIAS SEXUALES DE LA ADOLESCENCIA, EMPECÉ A CONSIDEERAR EL AMOR COMO LA MÁS OSADA DE LAS LECTURAS. LECTURAS LENTAS QUE PERMITEN RASTREAR CADA RINCÓN DEL CUERPO DESEADO COMO SI DE UN LIBRO DE POESÍA O UNA NOVELA DE INTRIGA SE TRATASE, ENCONTRAR RINCONES INEXPLORADOS, MIRADAS QUE INCITAN A UNA MUTUA COMPLICIDAD EN EL DESCUBRIMIENTO DE RECÓNDITOS LUGARES, QUIZÁS NUNCA EXPLORADOS NI ACARICIADOS POR ANTERIORES OTEADORES, QUE POR SUS URGENCIAS, NO TUVIERON TIEMPO PARA DELEITARSE EN LAS POSIBILIDADES DE LECTURAS OCULTAS, EN LOS PLIEGUES DE CUALQUIER RINCÓN DEL CUERPO DESEADO.
CREO QUE DE CONOCERNOS, PRIMERO EN LA INTIMIDAD DE ALGÚN JARDÍN, PODRÍAMOS IR DESGRANANDO LENTAMENTE LOS POEMAS QUE NUESTROS RESPECTIVOS CUERPOS PUEDEN OFRECERNOS, Y QUIZÁS UNA PROFUNDA COMPRENSIÓN DE NUESTRAS LECTURAS NOS LLEVARÍA A TRANSGRESIONES IMPENSABLES QUE SACIASEN NUESTRA ARDIENTE JUVENTUD.
EL PRÓXIMO MARTES, EN EL TERCER BANCO DE LA IZQUIERDA DEL PASEO QUE RODEA EL MUSGOSO ESTANQUE DE LOS JARDINES DE LA VILLA AMELIA, JUSTO DEBAJO DE UN CASTAÑO, TE ESTARÉ ESPERANDO. LLEVARÉ MI VESTIDO VERDE ESPERANZA, LO PREFIERO POR SU SUGERENTE COLOR. MI CABELLO ES NEGRO Y LACIO. MI PIEL ES CALIDA. MIS LABIOS CARNOSOS. MIS OJOS NEGROS. MIS PECHOS REDONDOS Y TURGENTES. ENTRE MIS MANOS, ENCIMA DE MI REGAZO REPOSARÁ EL LIBRO DE MILAN KUNDERA -"LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER"-; QUIZÁS FINJA ENTRETENERME HOJEÁNDOLO. TU PODRÁS JUGAR CON VENTAJA, AL PASAR POR ENFRENTE EMPEZARÁS YA A HOJEARME SIN QUE YO LO PERCIBA. SI TE PARECE ATRAYENTE LO QUE VES ENTRE LÍNEAS, TE SIENTAS A MI LADO Y ME COMENTAS: "EL COLOR DE TU VESTIDO ME SUGIERE EL PRELUDIO DE EXCITANTES LECTURAS". YO SABRÉ QUE ERES TÚ Y SIN DECIR PALABRA EMPEZARÉ A HOJEARTE, TEN PACIENCIA, LO HARÉ LENTAMENTE, TE ESCUDRIÑARÉ EN SILENCIO. TU ARDIENTE JUVENTUD TENDRÁ QUE AGUARDAR.
SI NUESTRAS RESPECTIVAS PRELECTURAS NOS PARECEN PRELUDIOS DE SUGERENTES ENCUENTROS, PODEMOS CITARNOS, YA NO EN UN LUGAR PÚBLICO COMO ESTOS DELICIOSOS JARDINES, SINO EN OCULTOS Y CÁLIDOS RINCONES QUE NOS PERMITAN LEER O ESCRIBIR POEMAS EN LOS PLIEGUES MÁS RECÓNDITOS DE NUESTRA PIEL, QUE PODAMOS DESCUBRIR POESÍAS CON RIMAS INÉDITAS, ENCONTRAR DOBLECES ESCONDIDAS, LABERINTOS DONDE PERDERSE, CÁLIDAS OSCURIDADES, DESTROZAR TIMIDECES DE NUESTROS CUERPOS EXPECTANTES, Y UN LARGO ETCETÉRA DE INCITANTES POSIBILIDADES. y SI ESTIMULADOS POR NUESTRAS CARICIAS Y LA POESÍA DE NUESTROS SENTIDOS LLEGÁRAMOS, COMO SUGIERES EN LA Ref. o54, JUNTOS AL CIELO, QUIZÁS PODRÍAMOS APRENDER A RELEERNOS COMO HACEMOS CON ALGUNOS DE LOS LIBROS QUE CON CODICIA TENEMOS EN LAS ESTANTERÍAS DE NUESTRA BIBLIOTECA, Y NOS DUELE PRESTARLOS A ALGÚN AMIGO.
NO TE OLVIDES EL MARTES 28 A LAS TRES DE LA TARDE EN EL TERCER BANCO, DEBAJO EL CASTAÑO, A LA IZQUIERDA DEL ESTANQUE MUSGOSO Y LLENO DE NENÚFARES DE LOS JARDINES DE LA VILLA AMÉLIA.
LECTORA INCANSABLE,
PER A TOTS AQUELLS QUE ESTIMEN MENORCA. CAN TONI CUCACAN TONI CUCA
La vàreig conèixer el mes de setembre de l'any 74; profundes arrugues recorrien el seu cos, petxades del transcurs de la vida. Era asseguda en un banc davant del port. La seva mirada es perdia al fons de la badia. Vaig romandre una estona al seu costat. De sobte, em va dir: -Sempre estic a l'aguait, potser un dia la mar me'l retorni-. Després vaig saber que allò que la mar li havia de retornar, era el marit. Li deien Toni Cuca, segons ella, el millor pescador de la contrada. Vam establir una amable conversa. Em va oferir anar a casa seva per veure les nanses que el marit havia utilitzat per a la pesca de la llagosta.
Tot just vàreig entrar en aquella petita casa de parets encalades i porta pintada de color verd carruatge, vaig saber que algun dia compartiríem la vida. Des la finestra podria veure les blanques barques dels pescadors amarrades a les anelles, la blavor de la badia, l'illa de les Sargantanes i al fons, omnipresent, la muntanya del Toro, la més alta de l'illa.
Ella, na Juana, em va demanar de seure una estona a la vorera, al costat del portal. Vam fer petar la xerrada, però el que jo desitjava era entrar dins la casa, poder observar tots els seus racons. Feia tramuntana, la calç de les parets grinyolava, s'esmicolava deixant al terra petites motes de pols blanca. Cadascun d'aquells grinyols semblava pronunciar suaument el meu nom. Les parets em rebien, em reconeixien, sabien que al llarg de molts anys compartiríem alegries i tristeses.
Na Juana em va convidar a prendre un got d'aigua fresca, li vàreig agrair. Entràrem i quina no va ser la meva sorpresa quan al bell mig del passadís vaig veure un pou, n'aixecà la tapa de fusta per treure un poal d'aigua, era poc profund i en mirar al fons m'arribaren sons màgics; pareixia que em volguessin atreure. Na Juana m'explicà que aquella aigua curava la melangia, molt freqüent a l'illa. Tot aquell que es deixava envair per la melanconia, hi anava per emplenar un botil d'aigua. La calç continuava acrequilant-se. Llavors vaig demanar-li que em deixés seure una estona enfront del pou. Em portà la cadira mitjana de vimet que en Toni Cuca utilitzava per arranjar les xarxes malmeses. El cap em quedava just a l'alçada de la boca del pou. Ella es va excusar i se'n va anar a trastejar a la petita cuina del fons de la casa. Jo estava extasiada escoltant els sons de la calç que m'insinuaven històries de pobresa, de petites il.lusions, de l'alegria d'obsequiar als amics, de la bonhomia d'en Toni Cuca. De sobte, del fons del pou, sorgí un profund i suau xiuxiueig que, lentament, em va anar explicant tristes històries ofegades dins les seves aigües. Passí l'estona i vaig assabentar-me dels desamors del poble. Desamors oblidats dins del pou.
Na Juana va aparèixer amb una safata de pastissets de melicotó. Deliciosos. Juntes ens els vam anar menjant, cada mos era un gest d'amistat, els espetecs de la calç continuaven acompanyant la nostra conversa, quan de sobte em diguè: estic contenta la casa t'ha donaat la benvinguda.
Aquell estiu vam compartir silencis d'amistat. Cada tarda sèiem una estona, de primer a fora, al carrer, tot mirant el fons de la badia per si la mar li retornava un bocí d'aquell amor compartit al llarg dels anys; i després ella em feia seure una estona al costat del pou, em deia que les seves aigües i la calç de les parets s'havien d'amarar de la meva presencia, per tal que el dia que ella anés cap al fons de la badia per retrobar en Toni Cuca, no sentissin l'enyor. Al llarg d'aquesta estona ella em feia, com el primer dia, pastissets de melicotó i jo vaig agafar el costum de traslladar, en una petita llibreta, les hìstòries ofegades dins les aigües del pou que diàriament m'eren xiuxiuejades a cau d'orella.
L'any 76 na Joana va desaparèixer al fons de la badia, la seva filla, na Margarida em va telefonar demanant que anés a l'illa. Era urgent que entrés a la casa. Les aigües del pou, la calç de les parets gemegaven constantment. El poble no podia dormir.
Vaig agafar l'avió i sens perdre temps vaig anar al carrer de Gabriel Gelabert núm 8. La porta era oberta, de primer vaig seure una estona al costa del pou i poc a poc, les aigües i la calç van deixar de gemegar i suaument em murmurejaren les tendreses que al llarg de quaranta anys s'havien regalat en Toni Cuca i na Juana.
Sempre més vaig viure en aquell poblet de l'illa, permetia que els melangiosos vinguessin a beure aigua del pou, i cada tarda seia una estona a la porta de la casa mirant cap al fons de la badia per si les aigües em retornaven una engruna d'amistat i una mica de la bonhomia d'en Toni Cuca.
Mel.la (11.08.1997) |
|
|